¿Second Life necesita un catalizador?
Este finde destiné parte de mi tiempo a “virtualizar una vez más mi personalidad” y acceder con mi avatar a Second Life. La experiencia no fue muy disímil respecto de lo que fue las otras veces: arranqué por lugares ya conocidos, luego exploré otros en los que nunca antes había estado, bailé bastante (y en este sentido mi avatar es mucho más habilidoso que yo), chatee con otros avatares, me probé algunas prendas, finalmente me aburrí y me desconecté.
En Second Life, el post que escribí allá por abril, concluía que había algo que yo no estaba entendiendo respecto de SL, dado que por un lado yo me aburría y por otro, una serie de hechos innegablemente relevantes, estaban sucediendo.
Minuto Uno, el diario digital de Chice Gelblung, publicó la semana pasada una nota titulada: Tiendas vacías y marcas que abandonan el mundo virtual: ¿Ya no es negocio Second Life? en la cual hacía mención a lo siguiente:
“La tienda de Dell y Geek Squad de Best Buy (empresas dedicadas a la venta de equipos de computación), entre otras, estaban completamente vacías. Algunos de los primeros en entrar en este mundo, como American Apparel (negocio de ropas) y Starwood Hotels, han decidido cerrar sus islas. Otras empresas, en privado, reconocen que su presencia en Second Life no les ha proporcionado mayores beneficios.
A este respecto, Los Ángeles Times puntualiza: “Los sitios de muchas compañías en Second Life están vacíos. En una reciente visita a Second Life, la tienda Best Buy estaba vacía y tampoco había personas online para atenderla. El listado de eventos del espacio de Sun Microsystems estaba en blanco, y la verde tierra de Dell estaba desierta. Carteles pegados en las ventanas de una vacía tienda de American Apparel decían que el comercio estaba cerrado”.”
A lo largo de lo que duró mi experiencia lúdica en SL este finde, aproximadamente unas 40K personas estaban logeadas al mismo tiempo que yo, y agrego, para ponerlo en perspectiva, que la población total de SL asciende hoy a más de 8,6M de habitantes. En otros términos, algo así cómo menos del 5 por mil de los registrados totales estuvo online mientras yo me mantuve conectado. En GameSpy encontré más de 240K jugadores online, de los cuales, más de 150K estaban jungando sólo al Half Life, y no es que esté comparando a SL con un juego multiplayer, que de hecho creo que son dos cosas distintas, sino que busco crear ciertos paralelismos para, como dije antes, poner los números en perspectiva.
Desde ya les cuento que no soy muy original al hacer esta observacion. Chris Anderson, autor del libro The Long Tail, escribió a fines del mes paso en su blog el post Why I gave up on Second Life, en el cual relata lo ciertamente frustante que fue para él dar una breve conferencia sobre su libro en Second Life (luego de la cual se dedicó a autografiar los ejemplares de los asistentes al evento) para sólo unos 30 interesados.
Más allá de su desilusión inicial, y después de un interesante intercambio de opiniones con referentes del tema, el propio Chris adhirió a la teoría del Long Tail, que él ideó, aplicada a Second Life:
“…But now that clever Au has come back with a seductive Long Tail argument for why I should give SL a second chance. Sure, only about 30 people showed up for my book signing (a number capped by the server limits, not my popularity, I hasten to add), but the chat log from the event (perhaps the worst interview I’ve ever given, due to my crappy typing in real time) got 90k hits on Au’s blog and the YouTube video was seen by a few thousand more. A fair reading of SL’s impact, Au argues, would include “length of engagement in SL, versus other ad mediums; quality of engagement, in terms of brand immersion and recognition; quality of potential participant, considering Resident demographics as content creators, bloggers, early adopters, etc.”
In other words, a SL presence has a “long tail of impact” that’s measured in more than the number of avatars in any one place at any one point in time…”
Y quizás por este lado es por donde podemos empezar a entender un poco qué es lo que pasa con SL hoy. El tema evidentemente interesa, pero no es mucha la gente que interactúa asiduamente en este mundo virtual (que cabe aclarar, no es el único pero sí el más mencionado y conocido hoy en día).
Carlos Lopez hace mención en su blog Metaverso a una analogía que se está haciendo y mucho, entre Second Life y la Web de hace unos 15 años atrás, y transcribe las siguientes palabras de David Carr:
“…And if this really is the start of something big, those companies that explore the technology now may be in a better position later, much like the first companies to grasp the importance of the Web in the early 1990s back when it was an immature technology trickling out of academia. Sandy Kearney, director of the virtual worlds program at IBM, says the transition is coming, and “you may not have as much time as you had with the Web” to adjust to its impact.”
Based on the history of the Internet, we think this is a stabilizing period for the 3D Web,” Kearney says. A true 3D Web would have to be based on open technologies, with some means of passing between virtual worlds hosted by different organizations. And just as new types of businesses were born on the Web, new businesses will be created around the 3D Web, she says. “But right now it’s very early, and the technology is very, very young”…”
Mi sensación es que estamos frente a un fenómeno emergente el cual, como es lógico, despierta posiciones muy encontradas entre quienes se exponen al mismo. Hay quienes lo vanalizan, quienes directamente lo ignoran y quienes creen que es algo así como una verdad revelada. Sin ir más lejos, la nota que publicó La Nación sobre SL hace unas semanas recibía, en la versión Web, comentarios bién diversos como estos:
“Creo que los que atacan SL, tambien son los que les gusta quemar libros, o creer que la electricidad es cosa de brujeria, o peor !! SL es un lugar para la imaginacion, como hacemos con un libro. Actualmente me toca hacer desarrollos en campus universitarios y escolares para educacion para paises desarrollados en SL, eso me da la pauta que si vemos asustados SL, es por no tener o querer cultura. Saludos.”
“Cuanta pavada! Se que la vida real puede ser dura o difícil, a veces da miedo y queremos huir….pero también podemos ser verdaderamente felices. Vivamos de verdad por favor!!!!!!”
Por mi lado, y si bien todavía me sigo aburriendo cada vez que ingreso al mundo virtual, creo que SL es un milestone conceptual muy importante en la carrera por desarrollar las plataformas 3D del futuro. Mi opinión es que frente a este hecho, algunos adhieren a la teoría del learning by doing, mientras otros prefieren el wait and see, y la verdad es que hoy no me atrevería a decir que alguna de estas dos posiciones está errada. A mí me ha tocado ver el impacto negativo de ambas situaciones a lo largo de mi carrera, entrar antes de tiempo al mercado y con una estrategia errada, y también hacerlo tarde y con un mercado ya consolidado.
Pensando a largo plazo, cuando la capacidad de procesamiento de las computadoras sea mayor, la velocidad de acceso a Internet sea mucho más rápida, las plataformas disponibles sean más intuitavas y amigables, por sólo nombrar a algunos de los catalizadores que creo podrían acelerar el desarrollo y la adopoción masiva de los mundos virtuales, no me resulta para nada difícil imaginarme recorriendo las góndolas 3D de un súper e interactuando con los productos desde el living de mi casa pero como si estuviese en el local. Ante esta visión futurista las preguntas que me surgen son ¿quiénes serán las empresas ganadoras en ese escenario futuro? y ¿cuánto habrá contribuido a dicho éxito, su estrategia actual frente al surgimiento de los Mundos Virtuales?
Personalmente, soy de los que prefieren la filosofía del learning by doing combinada con una política de control sobre los niveles de inversión hasta tanto no se haya encontrado él modelo de negocios. Creo que si ésto se da en un contexto compañía apropiado, y con managers suficientemente sensibles al momento de leer las oportunidades emergentes, la ventaja de ser de los primeros entrantes representará un diferencial verdaderamente importante una vez que dicho mercado adquiera una envergadura significativa.
En última instancia, soy de los que prefieren invertir en la exploración de un concepto que finalmente no prospero, antes que plantarse conservadoramente a ver como otros “crean el futuro”. Creo que una conducta consecuente con esta línea de pensamiento, a la larga, conduce a sentar las bases para la construcción de una cultura corporativa verdaderamente innovadora y, por ende, a la creación de valor a largo plazo para el accionista.
En definitiva, y para terminar, no me gustaría que algún día me pasara ésto que mostramos con Ale en la útima charla que dimos (Steve Wozniak presentándole a HP la idea de la PC -extraído de la película “Piratas del Silicon Valley”-):

