Además de cualidades emprendedoras, se necesita suerte y algo más…
En el último curso de Emprendimiento de Nuevos Negocios que dimos con Juan en el MBA de la UCA, un alumno me preguntó cuáles consideraba yo que eran los factores claves para el éxito de un emprendedor que encara un startup.
“Sin duda, la idea es uno de los factores más relevantes”, le respondí firmemente yo, “pero más importante aún es, a mi juicio, la capacidad que posea el equipo que haya armado el emprendedor para llevar adelante y ejecutar correctamente dicha idea”, agregué. Y acto seguido me puse a hablar sobre el necesario y constante equilibrio que debe lograr conseguir el emprendedor entre la Oportunidad (es decir, el negocio en el que se está ingresando), el Equipo y los Recursos (según me había enseñado el profesor Jeffry Timmons en el curso de Babson SEE del que participé a principios de este año).
Leyendo hoy sobre el exitoso debut de MercadoLibre (MELI) en el NASDAQ tras su IPO (los que entraron en la Oferta Inicial de Acciones lo hicieron a USD 18 y en el primer día de contización la acción cerró a USD 28,5, lo cual significa una ganancia de más del 50%… Tanito, espero que hayas comprado acciones como te recomendé), me dí cuenta de que en mi respuesta a la consulta de aquel alumno me había faltado mencionar un factor fundamental para el éxito de cualquier incipiente iniciativa de negocios, LA SUERTE.
Hace casi un mes, Alec Oxenford, former CEO of DeRemate, escribía en su blog Digitalec Tecnología & Entrepreneurship acerca del anuncio del IPO de ML y en dicho post (que recomiendo leer junto con los comentarios que le hicieron los lectores al mismo) mencionaba lo siguiente:
“…Una última reflexión tiene que ver con mi mirada personal como (ex) competidor acérrimo de Mercadolibre desde DeRemate.
1. Durante los 7 años que competimos pasó de todo. Casi nos juntamos una docena de veces, nos insultamos, nos temimos, competimos ferozmente. De alguna manera nos definimos en función del otro.
2. En 2001 eBay se convierte en socio de MercadoLibre y en 2005 MercadoLibre compró las operaciones de DeRemate en varios países.
3. En DeRemate pasamos por un proceso parecido al que está viviendo MercadoLibre en el año 2.000. Llegamos a preparar el S-1 (el documento describiendo la transacción a la SEC) y teníamos una valuación prevista muy parecida. Pocos días antes de la fecha estimada de salir a la bolsa, la burbuja de Internet explotó y la ventana se cerró.
4. Siete años más tarde, parece que quién se llevará el premio grande del IPO será MercadoLibre.
5. No puedo dejar de pensar lo importante que es el timing!…”
De los comentarios que extraje de post de Alec resalte dos, frente a los cuales me surge la siguiente pregunta: ¿qué hubiese pasado si DeRemate hubiese llegado a su IPO en el 2000?
La primera respuesta que me surge es que hubiese contado con fondos más que suficientes para llevar adelante el plan de expansión que se habían trazado en aquel momento. Ok, eso es claro, peró ¿cuál hubiese sido la suerte de la compañía durante el posterior crash de la burbuja siendo ésta una empresa pública? ¿Hubiese corrido la misma suerte que El Sitio, la empresa punto com local pionera en hacer el debut en la Bolsa Americana, o hubiese podido sostener mejor o igual el embate de lo que lo hizo siendo una firma privada?
Alec hace mención al timing como un factor muy importante y entiendo que se refiere a que él en DeRemate llegó a preparar el S-1 lo cual lo puso muy cerca del IPO, pero la burbuja explotó y éste finalmente no llegó. Y dicho comentario me lleva de nuevo a la consulta de aquel alumno del curso de Emprendimiento de Nuevos Negocios, y a mi respuesta.
No es que MercadoLibre no buscara también su IPO en aquel entonces, el tema es que, por lo que me han contado, iba más lento. Y ésto me lleva a pensar que no debe ser lo mismo haberse quedado a días de una oferta pública, que haberse quedado a meses. Mi feeling es que el impacto emocional, y hasta quizás financiero, en un caso y otro, es totalmente distinto.
Volviendo a mi respuesta a aquel alumno, hoy le egregaría que, además de suerte como factor de éxito, se necesita enteresa y capacidad emocional para superar la adversidad. Cuando las cosas no salen bien, creo que se necesita mucha fuerza de voluntad y amor propio para volverse a parar y seguir adelante.
Esta reflexión me hizo recordar una, a mi juicio, brillante película de Woody Allen, Match Point. Les dejo a modo de cierre, un muy breve extracto de la misma que creo muy pertinente para graficar lo conversado.


August 12th, 2007 at 4:14 am
[…] los invito a leer el post que escribí en Multitag en relación a la operación de […]