El índice Big Mac más realista: el peso argentino esta aún más sobrevaluado

El índice Big Mac ha sido sorprendentemente usado desde su invención en 1986 por la revista The Economist como un “indicador de la tendencia futura del valor de una moneda”. Su simplicidad y sus aciertos empíricos posteriores le dieron un aura casi mística a la llamada “Burgenomics”, dándo incluso el pie para el desarrollo de índices similares: usando la VAIO, el iPod, el Tall Latte de Starbucks etc.

Hubo siempre muchas críticas por lo “frívolo” en su cálculo y lo trasdencente de su conclusión. Así y todo se sigue mirando y usando en distintos ámbitos para indicar que moneda se encuentra sobre y sub valuada frente al dólar.

Así esta el índice Big Mac hoy

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Qué es en concreto el índice Big Mac?

Partiendo del concepto del PPP, en donde un mismo bien debería valer lo mismo en distintos mercados, el Big Mac Index consiste en comparar el precio en dólares del Big Mac en distintos países del mundo. En aquellos países en los cuales el Big Mac en dólares es más caro que en USA, se asume que la moneda esta sobre valuada y viceversa.

Las críticas han llovido desde siempre debido a que comprar Big Macs para determinar el futuro del tipo de cambio es muy simplista debido a:

  • Diferencias de gustos y preferencias en cada sociedad: no es lo mismo un Big Mac para un Indio que para un estadounidense que para un argentino. Si su valoración es diferente, su elasticidad hacia el precio es distinta, etc.
  • Diferencial de ingresos en los consumidores: no es lo mismo 4.70 USD para un país con un salario promedio de 8M USD mes que para un país con 500 USD promedio mes.
  • Diferencial de costos en Materia prima
  • Diferencial de costos de mano de obra
  • Diferencial de costo del real estate: ceteris páribus, el VAN y Payback de un local en una zona con un valor de 5.000 USD / m2 es obviamente distinto al de una zona de 1.000 USD / m2
  • Diferencial de estructura impositiva
  • No consideración de políticas cambiarias distorsivas
  • etc

Por todas estas razones siempre se ha criticado a este índice como “frívolo” -y aparte porque le quitaba el aura de rocket science que siempre tuvieron los modelos econométricos de valuación tradicionales-. Así y todo logro predecir muchas de las variaciones de monedas desde el año 1986.

El índice Big Mac Mejorado

The economist nunca dudo de la inexactitud del índice, todo lo contrario. Siempre remarcó los distintos factores que hacen su aplicación y conclusión no precisa, y siempre en sus análisis instó a “entender en concreto la economía que se quiere analizar” para ver realmente cual debería ser la tendencia.

Más allá de eso, en los últimos años se desarrollaron variantes para tratar de impactar en el índice las problemáticas que generran distorsión que mencioné antes.

The Economist introdujo el concepto del PBI per cápita, especialmente para lidiar con uno de los factores distortivos más importantes: el diferencial del impacto en la billetera (share of wallet) de 4.70 USD en un salario de un Suizo vs. el salario de un nigeriano.

Si asumimos que el PBI per cápita es un indicador que puede usarse como proxy para determinar el ingreso promedio por hogar o por persona en cada economía se ven cosas interesantes:

  • Si bien China tiene su Yuan sub-valuado según el Big Mac Index -y no sólo según el BMI, según varios lobbystas estadounidenses-, si se pone en consideración el PBI per cápita de China el cual es mucho menor al de USA (630 USD mes vs. 3.920 USD mes aprox), el Big Mac debiera ser un poco más barato en China que en USA, expresado en moneda común. Hecho ese ajuste, el Yuan no esta tan sub-valuado. Si bien con menos dólares se puede comprar un Big Mac, los salarios son tanto menores que no existiría ese precio de equilibrio.
  • Brasil por el contrario tiene su moneda fuertemente sobre-valuada usando el índice simple. Si además se pone en consideración su PBI per capita, el cual es mucho menor al de USA (940 USD vs. 3.920 USD mes aprox) el Big Mac es aún más caro para su población, con lo cual su moneda se encontraría aún más sobrevaluada.

Otra mejora que publicó hace unos años UBS fue la de expresar el Big Mac en “horas de salario promedio”, es decir: cuántas horas de trabajo son necesarias para comprar un Big Mac. Aquí el objetivo ya no es tanto mirar tendencias de apreciación-depreciación sino más que nada ver la real fortaleza de una moneda, entendida esta como la capacidad que tiene de comprar bienes para los habitantes de ese país.

 

La aplicación del BMI en Argentina

En aquellos países donde la política cambiaria se acerca a tablas o flotaciones sucias con alta invervención, dicho de otra forma, en aquellos países donde se interviene fuertemente para que el valor de la moneda se mantenga siempre en referencia al valor de otra fuerte -dólar- las predicciones del BMI pasan a ser más difíciles, pero tampoco son incorrectas si se saben aplicar.

Por ejemplo en los 90′s durante años el índice sostuvo que el Peso Argentino estaba sobrevaluado, la convertibilidad mantenía esa sobrevaluación y hasta el estallido del 2001 nadie tenía en claro como y cuando cambiaría. De todas formas, nadie dudaba especialmente en los últimos años de la convertibilidad que el peso estuviese sobrevaluado, la discusión es como y cuando se generaría dicha devaluación.

Durante los primeros años de los 2.000 con pleno auge del crecimiento de las exportaciones, el BMI pasó a decir lo contrario sobre la Argentina: que su moneda se encontraba sub-valuada (símil caso con China). Y otra vez, nadie dudaba sobre eso. De hecho como Tio Alberto explicó en otro momento, hubo sostenidas invertenciones del Banco Central para frenar las apreciaciones del peso derivadas de la entrada de moneda extranjera a nuestra economía y así mantener la competitividad de los sectores exportadores.

Actualmente la situación merece un análisis muy particular. Por un lado, hay en el mercado una tendencia hacia la depreciación del dólar frente al peso. El Banco Central hace semanas que esta interviniendo para evitar que el peso se devalúe. El BMI mejorado sostiene que la Argentina tiene una moneda fuertemente sobrevaluada, casi al mismo nivel que el real brasilero.

Si seguimos los ejemplos pasados, entonces, deberíamos todos coincidir que independientemente del cuando y del como,  en que el Peso Argentino debería depreciarse. Sin embargo, con los niveles de inflación actuales en Argentina, una devaluación hoy generaría un espiral inflacionario que podría ser catastrófico.

Entonces, más que nunca, ahora si importa el “Cuando y el como” se producirá esa devaluación. Y eso no lo dice The Economist…

 

 

 

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